Bluebell Coffee co., la cafetería 3G

Hace tan solo cuatro meses que abrió pero ya ha adquirido un elevado nivel de popularidad en la ciudad. En nuestro caso un artículo de Vicent Molins nos puso en sobre aviso y repetidas referencias posteriores actuaron como recordatorio: en Ruzafa había nacido uno de esos lugares con un aura especial.

Bluebell Coffee

En Bluebell Coffee co. preparan café, sí, pero no estamos ante una cafetería más, realmente podría describirse como un local invadido por una atmósfera especial, donde puedes endulzarte con una riquísima tarta Guinness o un delicioso pastel bretón (kouig amman con helado de vainilla), y donde, obviamente, puedes disfrutar de una taza de buen café preparada con mimo por un experto barista, ese profesional que convierte el acto de manipular el grano en un artístico ejercicio.

Pastel bretón de Bluebell Coffee

Mientras prepara café con su Chemex, Marián nos explica que Blubell es una cafetería de tercera generación como las que ella había descubierto en otras ciudades como Montana o Berlín (en España actualmente no superan la decena), lo que significa que aquí se trabajan cafés arábica, cuyo grano se recolecta una vez al año y se selecciona a mano uno a uno. Siendo así es lógico pensar que para no echar a perder todo el esfuerzo que hay detrás de cada paquete es esencial que el proceso se cuide hasta el final, hasta el momento de servir el café.

Marián de Bluebell Coffee

Es ahí donde entra en juego el papel del barista. Él debe encargarse de pesar el gramaje necesario para cada tipo de café, manipular correctamente la molienda y hacerla en el momento, controlar el prensado y el tiempo de extracción, y por si no fuese suficiente, debe adaptar cada paso al momento en que se prepara el café, que como producto vivo que es, también se ve afectado por los cambios que experimenta el clima a lo largo del día.

Café con Chemex de Bluebell Coffee

Junto a estas, otra función tal vez menos técnica pero sí útil para el cliente, la de aconsejarnos cuando nos quedemos dubitativos ante la pizarra que nos muestra que hay vida más allá del espresso, del cortado, del capuccino y del café con leche, y que nos ilumina recordándonos que existen opciones como el ristretto, shakerato, flat white, affogatto, cole brew, tonic espresso, filtrado V60, etc. (Precios entre 1,20 y 3,30 euros).

Desayuno de Bluebell Coffee

Otras curiosidades del local, cada dos semanas cambian la variedad del café que ofrecen, trabajan con microtostadores que también tuestan de manera artesanal, y, nota para cinéfilos, con su café preparan incluso el cóctel preferido del Nota en el Gran Lebowsky, el ruso blanco.

Bluebell es un lugar para ir con calma, sin prisas, y así, tranquila y mientras dura nuestra conversación con Marián, ahí está ella llamando constantemente nuestra atención, la flamante Marzocco, la “Ferrari” de las cafeteras. Imposible no mirarla, pero aunque por tamaño y belleza pudiese parecerlo, no es la única máquina protagonista del local, a su lado descansan las más discretas pero igualmente estéticas cafeteras para filtrar café, ahí esperan que atraviese la puerta ese sabio paladar que las escogerá para disfrutar de los cafés más aromáticos.

Bluebell-cafe-filtrado

Por todo ello, si sois amantes del café es fácil que este lugar os conquiste, y si aún no lo sois, de la misma manera este es el punto ideal para un primer romance. Y si la cosa no acaba de funcionar, no hay problema, siempre podremos curar las penas por este amor imposible con una tarta artesana o una energética granola, un licuado, un té o un zumo de fruta natural, o si es fin de semana, con un brunch (8 euros) al más puro estilo neoyorquino acompañado de mimosa con champagne.

Granola de Bluebell Coffee

Bluebell Coffee co., calle Buenos Aires, Valencia (el lugar donde antes estaba la tetería Ain Al Russafi)

Horario: lunes cerrado

El japonés mediterráneo

A la pregunta de si Kamon es un restaurante japonés, nuestra respuesta sería sí, pero con un matiz. Para explicar el concepto que hay detrás de este proyecto creado por Hiro y Alberto podríamos valernos de la idea plasmada en su logo: un símbolo donde el murciélago nos mantiene cerca de esta, nuestra tierra mediterránea, y, simultáneamente, el monte Fuji nos invita a viajar hasta el país del sol naciente, Japón.

Nigiri de arroz al vino tinto de Kamon

Ese es el espíritu de Kamon y eso es lo que ofrece: el resultado que se obtiene al fusionar el sabor de los productos mediterráneos con la tradición de la cocina japonesa. Esperad por tanto una propuesta donde, en muchos de los platos, los productos que mejor conoce nuestro paladar (el tomate, la albahaca, o el jamón, por ejemplo) se nos presentan fusionados con el proceder habitual, el formato y los sabores de la cocina nipona. Apetecible, ¿no?

Usuzukuri de Kamon

Los artífices de esa fusión, Alberto y Hiro son a la vez un ejemplo más de ella, han formado un gran equipo tanto dentro como fuera de la cocina. Ellos son el alma de Kamon. Se conocieron trabajando, Alberto pidió a Hiro que fuese su maestro y hoy, trabajando codo con codo y bajo un sentimiento de admiración mutua nos cuentan que continúan aprendiendo el uno del otro.

Hiro y Alberto, de Kamon

Aprendiendo y creando, claro, porque es de las manos de estos dos chefs de donde salen las especialidades que ofrece el local. ¿Ejemplos?, el nigiri de pez mantequilla con crema de trufa y foie, el maki doble tuna (con atún fresco y atún picante, mousse de aguacate con albahaca, kuki wasabi y jamón crujiente con salsa Kamon), el Tokio Tower (con cangrejo desmigado, gamba tempurizada, crema de queso, aguacate, mini chips crujientes, hebras de guindilla y salsa tsuebi con frutos rojos) o el nigiri de arroz al vino tinto con medallón de micuit, manzana confitada y un toque de canela y sal Maldon cítrica.

Maki de Kamon

Junto a las anteriores, las más populares entre la clientela, la carta ofrece otras opciones como el tartar de atún y salmón con crema de aguacate y salsa de kimuchi; el usuzukuri de pez mantequilla con pasta de trufa y foie (7,80 euros); los makis de hoja de soja como el green natural (goma-wakame, aguacate, espárrago tempurizado, huevas de tobiko-wasabi, alfalfa y sésamo, 6,80 euros); makis como el Okinawa (gamba tempurizada, crema de queso, mango, pasta de trufa, foie, cebollino y sakura mixta, 9,50 euros); nigiris de, por ejemplo, langostino al vapor con huevas de tobiko-wasabi (5,80 euros); o un sabroso Tonkotsu shoyu ramen (fideos ramen con caldo de cerdo ibérico y salsa de soja. 9,50 euros).

Ramen de Kamon

¿Y de postre? Más fusión: cheesecake con crema de té verde, coulant de chocolate tibio con helado de wasabi, dorayaki con helado de té verde, crujiente de plátano con nutella y su crema inglesa de té verde… (Precios entre 5,50 y 6,50 euros)

Por cierto, una última anotación a destacar de Kamon y que esperamos conserven para siempre: la amabilidad del equipo que atiende en el restaurante es digna de reseñar, se transmite una simpatía generalizada que como comensal, se agradece y valora.

Kamon, calle Conde Altea 32, Valencia
Horario: lunes y domingo cerrado

Y si te gustan los sabores de la cocina japonesa, puedes echar un vistazo también a la propuesta de Sushicru.

La reina de las hamburguesas

A estas alturas no os descubrimos nada nuevo si os decimos que las hamburguesas nos encantan, de hecho, después de haberos presentado varias en el blog, hemos continuado buscando, leyendo, preguntando, probando, desechando opciones y volviendo a probar para ampliar nuestra lista de recomendaciones y hoy al fin, y con muchísima satisfacción, os podemos decir que las tenemos, que hemos localizado unas hamburguesas que perfectamente podrían alzarse con el título de las mejores hamburguesas de Valencia.

hamburguesa-burger-beer

¿Qué tiene de especial las hamburguesas de Burger Beer? Para nosotros, lo que las hace destacar es el sabor y el punto de la carne. Desde hoy nos unimos al club de los fieles seguidores del horno brasa Josper… Para entender la razón de esta adhesión os animamos a probarlas, entonces descubriréis ese toque de humo de brasa que impregna la carne, una carne que queda sellada por fuera pero jugosa por dentro.

Hamburguesa de Burger Beer Valencia

Pero, ¿es todo obra del horno? Evidentemente no, las máquinas sin personas no son nada, y detrás de la calidad de estas hamburguesas hay alguien que se ha preocupado por aspirar a conseguir el mejor producto. ¿Es posible detectar la profesionalidad de un cocinero viendo cómo trabaja un plato, a priori tan sencillo, como una hamburguesa? La respuesta es sí, y el ejemplo es Luca. Ver cómo sala las patatas, escuchar el tiempo que ha dedicado a experimentar hasta conseguir el pollo con el grado de crujiente deseado o saber que ha dedicado 5 meses a catar hamburguesas hasta concebir su modelo ideal, demuestra su afán por conseguir un trabajo bien hecho. Sigue leyendo

Quintana, cucharadas de personalidad

Podríamos comenzar esta entrada contando que la cocina de Quintana es una cocina de mercado, donde el producto fresco del día y la estacionalidad de los alimentos marcan la carta del restaurante, donde se trabaja por transformar lo mínimo el producto mientras se busca aportar un punto de fuerza en el sabor. Podríamos, y no mentiríamos, pero sin duda la mejor explicación sobre la esencia de Quintana no es otra que la figura de su creador, Josep Quintana.

Postre de limón en texturas de Quintana

Como buen chef, es su personalidad y sus circunstancias, su experiencia y su madurez, y en definitiva su forma de ser lo que realmente define sus platos. Si le preguntamos sobre su sistema de trabajo directamente a él, una persona pasional, impulsiva y que concibe la gastronomía como parte inseparable de su vida, nos contará que funciona “trasladando al plato lo que el corazón me dice”. Tanto es así, que clientes que han seguido su carrera son capaces de distinguir si detrás de un plato servido en su restaurante están las manos de Josep o no.

Josep Quintana

Nuestro conocimiento de la cocina de Josep no llega hasta ese punto, todo se andará, pero lo que sí os podemos contar es que nuestra primera experiencia en Quintana fue muy positiva. Sobre el equipo de sala, dos cuestiones nos llamaron la atención: que no es tan joven como lo que acostumbramos a encontrar en la mayoría de locales, y su grado de profesionalidad a la hora de desempeñar su trabajo, digno de reseñar. Sigue leyendo

Macel·lum, el imprescindible

Antes de profundizar en la recomendación de hoy, os ponemos en antecedentes. No dejamos pasar ni una semana desde que Alejandro Platero abrió Macel·lum para ir a probarlo. Desde ese momento el “efecto Platero” se adueñó de nosotros y cada vez que pensamos en comer fuera de casa Macel·lum es la primera opción que nos viene a la cabeza. Hoy por fin os podemos hablar de uno de esos locales que, al menos en nuestra lista particular, se ha ganado un lugar privilegiado.

Interiorismo del restaurante Macel·lum

En palabras de su creador, la propuesta de Macel.lum ofrece una “cocina mediterránea con raíces muy valencianas” donde los arroces que se preparan a mediodía son el pilar fundamental alrededor del cual orbitan el resto de especialidades.

Arroz del restaurante Macel·lum

Para los fans que ya tenía Platero en Mulandhara (su actual Come & Calla) una buena noticia, uno de sus platos estrella, la yema de huevo con mojama, berenjena y encurtidos, se mantiene en la carta de este nuevo local. Junto a él, otros como el ceviche de pescado de lonja, la parpatana de atún rojo de almadraba con jugo de pollo a l’ast, la presa ibérica de bellota con alcaparras y anchoa o el foie mi cuit de rape en escabeche de naranja. Sigue leyendo

Víctor Rodrigo, el chef que no podía dejar de crear

Tal vez ahora sea más fácil ponerle cara, es lo que tiene la tele (más cuando el programa en el que apareces tiene tanto tirón como Top Chef), pero lo cierto es que desde hace casi una década los valencianos tenemos la suerte de contar con un crack como Víctor Rodrigo en la ciudad. Para nosotros su restaurante, Samsha, es totalmente diferente al resto de la oferta gastronómica que podemos encontrar en Valencia. Él es un artista con mayúsculas, una mente creativa que plasma su necesidad de expresión en sorprendentes trampantojos y llamativas presentaciones, en definitiva, en pequeñas obras de arte comestibles.

Víctor Rodrigo. Restaurante Samsha

Sí, puede parecer que hemos empleado demasiados conceptos reiterativos en un solo párrafo, pero la ocasión sin duda lo merece. Para hacernos una idea real de lo que supone el proceso creativo en restaurante como Samsha está bien saber que plantearse un cambio de menú (suele hacerse cada medio año) es un complejo proceso que conlleva, en primer lugar, idear los nuevos platos sabiendo que deben sorprender, buscando combinaciones de sabores que no estén explotadas, creaciones que nadie haya elaborado antes, etc. A continuación, desarrollar los moldes necesarios para poder dar vida a la idea que de momento anida en la cabeza del chef (o en algún boceto que el mismo ha dibujado). Y por último será necesario localizar la vajilla adecuada para la puesta en escena final.

Postre. Víctor Rodrigo. Restaurante Samsha

Un inciso para la reflexión. Con ese espíritu creador, su dominio de la técnica y la experiencia de llevar media vida (literal) cocinando, Víctor Rodrigo debería ser un referente en la ciudad. Si eres un amante de la gastronomía y mientras lees este texto te sorprendes porque nadie te había hablado de Samsha, tal vez es un buen momento para reflexionar y darnos cuenta de lo que nos podemos perder por no aumentar nuestra predisposición a probar nuevas propuestas aunque se aparten de lo habitual. Cerramos paréntesis. Sigue leyendo

Nuestro pecado favorito

Nuestra parada de hoy se ubica en la zona estudiantil por excelencia de la ciudad de Valencia, la avenida Blasco Ibáñez. El local protagonista, Gula, es un restaurante sencillo pero acogedor, con un equipo amable, donde se come muy bien y con unos precios más que atractivos.

Pulpo de Gula

Cara al público está Ana, amable y sonriente, características que son de agradecer puesto que aunque bajo nuestro punto de vista debería ser lo habitual, la realidad es que no en todos los restaurantes se tiene en cuenta esta premisa.

En la cocina, Chemo acompañado por Manu Yarza. Juntos preparan tapas, tostas y platos donde persiguen acercarse al sabor de las recetas de siempre pero con una vuelta de tuerca más que aporte un toque de creatividad.

Gula

A la pregunta de cuál es el plato más popular del local, Chemo nos cuenta que hay dos tapas que gustan especialmente: los buñuelos de bacalao y la ensaladilla rusa. De la segunda debemos decir que, después de probarla, tenemos que replantearnos ampliar el top five de ensaladillas que elaboramos hace un tiempo porque, tal y como ya nos recomendasteis algunos de vosotros, esta merece entrar en la lista sin ninguna duda. (Por cierto, si nos permitís un apunte, si la ensaladilla está buena, animaos a probar la marinera murciana, es para repetir una y cien veces). Sigue leyendo